lunes, 25 de julio de 2011

Beso al atardecer.

Tengo tu sonrisa grabada en mi mente a la hora de dormir y despierto con la miel de tu rostro pegadita pegadita en mi corazón. La verdad ya no se que hacer para poder olvidarte, amor. Tengo un soliloquio, una corriente de conciencia y el amor que estaba guardado en mi alma durante todos estos años para entregarte. Las manos se me escapan solas al escribirte y ya no aguanto las ganas de darte un abrazo. Me ganas el alma, los pensamientos y la razón. Tengo mil letras grabadas en oro con tu nombre. Tengo un párrafo listo para que lo vengas a bautizar con cada línea de tu silueta.

Tu sombra se me queda atada al recuerdo con un lazo indescriptible y los pescadores, contigo, salen a la mar a recoger el pan para la comida. Contigo nacen las flores de los pensamientos y los cuerpos salen a volar, libres, sin ningún sueño, sin ninguna desesperación. Quiero que caiga la nieve dentro de mi cabeza, pero quiero que sea contigo. Quiero verla caer hasta el último aliento de esta existencia. Quiero hacer que juntos volemos hasta encontrar al Padre Sol cuando fulgure su último aire de existencia.

Te adoro, negra del alma. Te adoro tanto que tengo ganas de tomar la guitarra y partir a cantarte. Claro, si supiera tocar guitarra. Aunque no sería mala idea ganarme debajo de la higuera un día aunque me de un poco de miedo. Eso y mucho más haría por tí. Porque por tu presencia he roto todas mis barreras y mis miedos. Por cada uno de tus besos una estrella nace en el Azul del firmamento. El Porvenir Azul llegó a nuestras bocas y nos unió en un cálido beso.

Te amo tanto que me dan ganas de escribir.

sábado, 23 de julio de 2011

Medianoche

Te quiero tanto que ya no se como hacer para seguir recordándote. Te tengo atrapada entre estos silencios malditos que a veces no me dejan vivir. Tengo la noche estrellada acompañándome y a la cabeza que cada cinco segundos me pregunta quien soy. La verdad no tengo amigos más que el viento de la soledad y a cada rato, mientras atizono el fuego, me pregunto: ¿Esto sentirá mi padre cada vez que encuentra la casa infinitamente vacía, sin el corazón y sin sus hijos?

La verdad tengo una soledad de chocolate porque mi mujer está en otra parte. Necesitaba respirar de tanto problema que de repente inquieta el alma y nos perturba la existencia. Yo parece que también necesitaba llorar un rato solo de tanta impotencia y de tanta alma junta que sale a la luz cansada. He pasado por uno de los momentos más fuertes de mi vida, en una montaña rusa constante. A veces miro el mundo desde la alegría, el orgullo y el poder afrodisíaco que me da el que mis ideas existan incluso fuera de las barreras geográficas. Otras veces me da por seguir, concienzudamente, en las penas del infierno. Quiero patear las paredes, llorar a mares, emborracharme hasta perder la conciencia. Quiero gritar y salir corriendo y pedirle a la Madre Virgen María que me de un abrazo y me lleve con ella en su regazo.

Pero no me queda más que atizonar el fuego y verme entre medio de las brazas. No quiero soñar. Mañana es un gran día y hay que recibirlo con una sonrisa. Son delirios de medianoche que se me vienen a la cabeza en estos momentos en los que hay que avivar el fuego de la salamandra en este frío invernal.

lunes, 11 de julio de 2011

Noche de invierno

Aunque estemos lejos, te quiero.
Aunque nos distanciemos en cada atardecer, te quiero.
Aunque seamos dos personas más enamoradas que el mundo, te quiero.
Aunque tengamos miedo de que se nos acabe el aire con cada beso, te quiero.
Aunque la noche nos ponga turbulentos, te quiero.
Aunque las palabras se nos escapen de la boca, te quiero.
Aunque me grites, te quiero.
Aunque hayamos llorado juntos la partida, te quiero.
Aunque seamos dos caminantes que corrieron sin mirar por la vida, te quiero.
Aunque demos saltos al vacío cada vez que nos besamos,volando lejos, te quiero.
Aunque se me vaya la vida cantándote versos, te quiero.
Aunque me abraces y se te vayan todas las penas te quiero.
Aunque me muera, te quiero.

Aunque, pensándolo bien, yo no te quiero...
... te amo, con la vida misma.

viernes, 8 de julio de 2011

Sublime

Hoy me siento sublime como la noche en que llegamos al cielo sólo con mirarnos.
Hoy siento que puedo volar de la mano sanado las heridas de atrás.
Hoy siento que los poemas me quedan chicos porque te amo más que a mi vida.
Hoy me siento como lana desteñida que encontró su color en tu corazón.
Hoy te amo porque me siento más feliz que ningún otro,
hoy siento que te doy todo mi corazón.
Siento que tengo poder frente al mundo y que estoy preparado para alcanzar la muerte incluso,
porque tu alma me deja en paz con el mismísimo Dios.
Te tengo atrapada entre el silencio y la ceniza
y contigo quiero salir a volar.
Siento que soy un amante que es capaz de dejar la vida por ti
porque sin ti mis esperanzas sólo son alientos para conducirme a la muerte.
Todo eso eres tú en esta noche,
en la que me quiero sentir sublime volando con la noche hacia el sol.
Que la misma lluvia limpie mi alma de todos los dolores podridos en hojas añejas
para que las reemplace con tu aroma del Jardín del Edén.
Tú eres el Edén que ando buscando, vida mía...
Tú eres esa razón que busqué toda mi vida.
Tú eres cada letra de este teclado en el que me siento sublime con la bruma...
no me quiero ir jamás de tu lado.

No quiero apartarme jamás de ti.
Quiero, egoistamente, que los últimos ojos que mire al morir sean los tuyos
para partir, sublime, a la muerte.

miércoles, 6 de julio de 2011

Dentro de mí

Amor, amor del alma mía, amor de ese corazón que me hace vibrar con cada paso, que me hace caminar en la bruma, que me permite hacer que la vida despunte, que hace que brote cada palabra de estos poros que orientan cada respirar hacia ti: ya no sabía cómo hacer para no caer en el embrujo inevitable de escribirte, en el afán de pensarte con cada viento, de amarte con la niebla en nuestro mundo de ceniza y mil dorada. Necesitaba escribirte y eso es lo que voy a hacer.

Se que no tienes mucho tiempo para leerme o para comentarme, porque desde las alturas te llamarán a volar y desde mis sueños te llamaré. Quiero ser sintético pero no puedo: quiero tomar tu mano y quiero que me invites a volar quiero fundirme contigo en el Azul del cielo, quiero que nos vayamos de este mundo para poder amarnos para siempre, lejos de todo, para que las noches oscuras que nos amargan de cuando en vez nos hagan partir a la eternidad en eternos pedacitos que podamos saborear con un poco de azúcar.

Amor, alma, paz, galletas dulces junto a mi café, quiero que tomes atención a cada una de mis palabras y les des sentido: es el amor que se me escapa en cada frase, en cada verso, que me da un impulso para seguir que me deja ciego ante tantos cambios en mi vida. Todo lo oriento hacia ti y todo lo hago por ti: necesito respirar de tu aroma, necesito abrazar tu silueta para poder sentirme en paz... en fin, te quiero, te amo, te idolatro, te necesito, te adoro, te vuelvo a amar. Estas cartas tan lejanas quiero traducirlas en besos, abrazos y chocolate para hacerte feliz. Sí, soy egoísta, soy arrogante y sempiterno disconforme con esta distancia que nos mata hasta los huesos, que no nos deja vernos. Sí, sé que estas palabras no tienen coherencia ni sentido desde la literatura que mata los momentos formales; necesito que nos miremos luego a los ojos y poder decirte que te amo. Si no lo hacemos luego te prometo que voy a morir.

Necesito verte, Constanza Millalén... ya no sé como hacer para poder alejarme de tu recuerdo. Con tu mirada, tan sólo con tu mirada me hechizas, me atrapas, me matas con una palabra. Te juro que te amo como jamás pensé alguna vez, ni en mis mejores sueños, que iba a amar.

Y sí, a mi también me gustaría formar una familia contigo, con perritos, casa y muebles... como marido y mujer. No sólo ante las leyes de los hombres y de Dios... sino que ante el viento, el agua, el fuego, el aire... frente a lo que esta vida diga y quiera. Yo también quiero que los últimos ojos que mire en esta vida sean los tuyos.

domingo, 3 de julio de 2011

Nocturno de Temuco



¿Dónde quedaron los paseos de noche por las lluvias del Abril, cuando nos amábamos en la bruma ingrata del invierno?
Veo borrosos y oscuros los recuerdos en los que yo era el invierno y tú eras la noche.
Los árboles salen a saludar con cada paso, como elevando sus ramas al sol,
mientras tú tomas un café junto al fuego.
Las casas salen a mirar el Norte con sus abuelas que riegan con recuerdos el pasto,
para ver pasar el tren desde el borde del abismo.
Yo te tomo fotografías con aroma a pasado,
rememorando cada uno de nuestros besos apasionados.

¿Dónde quedaron los perros que salían a ladrar con el paso de la basura?
Veo distorsionadas todas las imágenes de mi vida... te sigues apareciendo tú
cada vez con más lana de alegrías.
Tengo miedo de cruzar el puente hasta tu amor: te amo demasiado.
Donde los amigos se juntan los recuerdos salen a volar buscando amores,
mientras que yo amo cada uno de tus instantes en mis sueños.
Veo a una mujer en un paradero haciendo un forado en la tierra hasta que llegues tú:
me dijeron que era el tren de las nueve de la noche hacia el mañana.

¿Dónde quedaron el trigo y los fusiles de las aguas de Marzo?
Me pregunto mil incoherencias mientras camino esperando tener tu amor sobre la mesa
para poder amarte sobre un lecho de pétalos de sueños Azules.
Quiero que me cubras con tus días y tus soles para alcanzar el cielo
en una escalera mágica que me haga poesía
para disolverme en tu recuerdo.
Quiero ser ese café que tomas esta noche esperando ese milagro de vernos.

¿Dónde quedó el tren que nos lleva hasta el Abril amado?
¿Dónde están las piedras que me hirieron los pies en el camino hasta tu alma?
¿Dónde está la Virgen a la que le lloré tantos años esperándote?
¿Dónde está el paradero de los recuerdos de estos años contigo?
¿Dónde está nuestra casa de madera perdida en el añil de chocolate?
¿Dónde están las luces y los niños de la escuela en los recreos?
¿Dónde está el monolito al lado del camino que nos acompañaba al besarnos?
¿Dónde está mi cansancio ahora que atravieso la ciudad en medio de la ceniza?
¿Dónde está el invierno que me come las entrañas en esta maldita pobreza?

Yo te diré dónde estaba todo eso.


Siempre ha estado dentro de mi corazón,
esperando a que tú abras esa cajita que es mi alma
y te la lleves a casa, para que custodie tus sueños
cuando viajas al Azul, en un puente dulce hacia el Porvenir...

Hazme imaginar que tú eres el sol
y yo estiro mis ramas hasta tí, encada noche fría que se nos venga.

Te amo tanto que no tengo ganas de despertar

viernes, 1 de julio de 2011

Chombito de Mazapan

Si alguien me preguntara cuál sería el regalo ideal para sentir que te hago feliz yo diría que te fabricaría algo con mis manos. No es que no sea materialista o que no me guste ir a restaurantes, sino que prefiero realizar algo que nazca desde el alma, que se note en el cuidado que pongo en su fabricación. Quiero regalarte un chombito de mazapán.
La verdad es que en ese sencillo regalito quiero que esté lo dulce que me sabe tu alma, lo hermoso de tus sueños, los abrazos que pongo en tu alma cada día. Para que sientas todo lo que te amo, todo lo que pienso en ti todos los días, la motivación que me das para caminar cuando voy a verte con lluvia, con frío, con viento, con sol, de noche, con hambre, con humo. Con cada paso, cuando deliro, cuando siento que muero, solamente digo una cosa: nela, quiero a mi nela, quiero su abrazo calentito que me da fuerzas para seguir.
Quiero que en ese chombito de mazapán sientas que eres la reina de esta alma que no hace más que esperar el momento en que te verá cada día, el sabor de tus labios que se conjugan para amarte cada vez más, rememorar tú recuerdo en los días de ceniza y cemento. Salir a volar contigo tomados de la mano por el jardín más dulce de la tierra, mi amor de miel y de azúcar. No sé por qué efecto mágico tienes el poder de permitirme subir a la cima de los Andes y bajarme hasta los más absolutos infiernos.
Eres tú mis más nobles sueños y mis más preciosos tesoros de toda la vida. Tú eres mi alma, tú eres la razón de mi existir: sin ti yo no sería más que una hoja maldita dando vueltas por el mundo para ver dónde morir. Por eso no quiero que te me vayas jamás, venciendo a todas las cosas malas del camino, incluso a Dios mismo rogarle para que te quedes aquí pase lo que pase. No quiero más vendavales entre nosotros: quiero que te quedes aquí.
Por eso voy a poner todos mis esfuerzos en hacerte un chombito de mazapán. Sé que te encantarán: es el eterno regalito de mi alma que cada día es más tuya.