domingo, 10 de octubre de 2010

Delirio - 2

Yo te quiero, niña. Nunca lo quise negar.
Tanto, quise tus palabras que te tome por sueño mutuo.
Yo te quería fundir en un abrazo y no encontré mas que miel.
Elabore una poesía a tu voz áspera y oscura.
Te encontré en alguna llave de mi alma,
Te presentí en un encuentro,
No supe cuantos delirios cree a tu canto.
Sé que no te gustan ni las poesías ni las frases incoherentes
-y menos las frases de amor-.
Te redescubrí en mi vida como una ilusión frágil
Que en mí se cobijó tomando leche de mañanas.
Sí, también espero presentirte
Y declaro que ansío conversar contigo
Y encontrarte en mis suelos, y soñar contigo un "te quiero"
No sé por qué siento que en mi alma te me quedas como vida.
Te quise tanto en esta semana que el pecho se me hunde
-y la pasión me quema-
Que quise cantarte un delirio.
Contigo yo quiero sembrar la mañana,
Cantar odas en la noche
y trillar un crepúsculo en la orilla de la mar.
Mil elefantes llegaron a tu puerta en un segundo
Y te dijeron "amor".
Sonreíste tanto que mi corazón no pudo más de alegría;
Y te tomo por cariño, amor, vida, ilusión y esperanza.
¿Sabías que eres mi mayor secreto?
No, no tienes idea porque es un delirio
Jamás lo sabrás porque delante tuyo soy un errante.
No, no tienes idea, porque es un delirio:
Será que no soy más que una distracción de fin de semana.


A la distracción que hoy es la llama de mi alma...

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