Si alguna vez me hubiesen dicho que iba a tener una mujer tan hermosa como tu, Constanza, delante mío, no lo hubiese creido.
Si alguna vez me hubiesen hicho que iba a escribir cartas tan hermosas que no se comparan con tu belleza, no lo hubiese creido.
Si alguna vez me hubieren dicho que una mujer con una belleza tan grande como la tuya iba a mirarme con ojos de amor, no lo hubiese creido.
Si alguna vez me hubieren dicho que una poesía tan perfecta como tú iba a besar mis labios, no lo hubiese creido.
Si alguna vez me hubieren dicho que la perfección misma, tú, Constanza, me iba a abrazar calmando mi pena y llenando mi vida de color alguna vez, no lo hubiese creido.
Pero, para la mala fortuna de mi soledad hoy estás aquí, como la perfección misma, llenando mi vida de color, reviviéndome con nunca nadie lo hizo antes...
Hoy ya no quiero más futuro...
Para usted, Constanza de mis sueños
Muchas gracias, y es más; usted no puede imaginarse, en esa mente tan bella de la cual fue dotado, que su sola presencia significa eso y mucho más para mi, y le agradezco profundamente aquel saludo en un inesperado domingo, que finalmente unió nuestros caminos para siempre
ResponderEliminarsiempre suya
Constanza