viernes, 12 de agosto de 2011

Frutilla

Nela, nela mía, nela hermosa, nela del alma. Ya no sé qué hacer para dejar tu recuerdo a un lado. Tengo tu aroma de frutilla pegada en mi mente y la verdad es que no puedo desprenderla de mis sueños. No sabes cómo quiero dejar mi alma volar a tu encuentro para poder darle un beso de buenas noches en la frente y hacer la imaginación volar... no tienes idea cuántos latidos doy por ti en cada suspiro, no tienes idea cuán enamorado de ti estoy.

Tengo una corriente de conciencia que no me podía quitar de la mente y esta era la única forma que tenía para seguir la vida sin poder estar contigo. Quiero que sepas que ahorita, como me ves, como me lees, me quiero quedar contigo a dormitar en los brazos del Padre Sol. Ese que siempre nos recibe con el corazón abierto para dejar la vida volar.

Amor, tengo una opresión gigante en el pecho por los sueños inconclusos. Quiero quitarlos ya de aquí para que nos dejen ser absolutamente felices. Eres una delicia de mujer y tienes un alma inmensamente dulce. No quiero que por nada del mundo la pierdas. No sé si lees esto, pero de ser así te quiero con el alma, amor. No me quiero separar jamás de ti.

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